18-1 | Nuevamente la fiesta nacional de la playa retorno a su lugar de origen, y es que esta verdadera fiesta de verano en sus ultimas ediciones fue trasladada al espacio construido en el ferrocarril a quien llaman espacio multi eventos.
Este espacio se utiliza para recitales, corzos y otros espectáculos y debido a inundaciones, alguna mala organización y desordenes, se decidió hace unos años trasladar el encuentro playero a ese lugar.
Pero el clamor de la gente, tanto los turistas, como la comunidad uruguayense, hicieron que las nuevas autoridades se decidieran por aceptar el desafío playero, y no se equivocaron.
Con el río mas bajo que otros años, mucha arena y playa para ubicarse cómodamente, el escenario ubicado de espaldas al "paraíso" paso Vera, (sin lugar a dudas la mejor playa de Argentina de río), y el paisaje conmovedor del manso "río de los pájaros", ayudaban para que los espectáculos sean un éxito.
Si bien el Banco Pelay ya no es el de la época de oro, con algunas
cantinas destrozadas por el tiempo y las inundaciones, los baños en
condiciones precarias, piedras sobre la costa, algunas bolsas plásticas y falta de tachos de basura, cuestiones que están solucionadas en Paso Vera, o Camba Cúa, por lo demás en esta corta gestión se ha mejorado, como la seguridad, el orden de campamentistas y los comercios de
alimentos y servicios bien atendidos y bastantes surtidos.
Miranda, Patricia Sosa, y Banda 21, fueron los números centrales de
tres jornadas nocturnas con más de 40000 personas, acompañadas desde el
río por embarcaciones ancladas y con las luces encendidas, luna increíble en el cielo despejado y con público predispuesto a la fiesta
y baile hasta altas horas de la madrugada.
Cada familia con sus sillones, la infaltable heladera, con bebidas, y
exquisitos menues playeros, como choclos, tartas, hamburguesas, triples
y clerico hacían una gigantesca mesa imaginaria entre bailes y
trencitos que caracoleaban entre la multitud y la arena.
En cuanto al costo de cada noche, un regalo, solo diez pesos para observar números súper profesionales, habrá que por lo menos hacer un replanteo ya que se vio colmado de gente, quizás como se traslado la fiesta, los organizadores temían que no los acompañara el publico de ahí el costo mínimo para artistas que los costos de sus espectáculos no bajan de ochenta pesos.
La policía requisaba una por una las heladeritas y no dejaba pasar ningún envase de vidrio, hacían aguardar a la gente hasta que consiguiera un envase plástico para hacer un intercambio muy amables y paciente para destacar a los uniformados Uruguayenses ya que no hubo un incidente.
Entre los números destacados el sábado se presento luego de muy buenos grupos locales muy bien logrados y de distintos rubros como la cruzada, folclore con arreglos propios, el excelente grupo tributo a Mana, la ex líder de la Torre.
La Sosa brillo en la noche de Concepción, con un repertorio de melodías lentas, hasta la fuerza rockera de sus años en el grupo que creció junto a su esposo Mediavilla, quien también estuvo presente ya que es el productor de la artista y subió al escenario a saludar.
Sosa quedo sorprendida por el clima familiar de la fiesta y decidió salirse del orden de canciones complaciendo a la gente lo que puso en algún momento en apuros a sus músicos pero que significo comprarse a los miles de asistentes.
Sin dudas una gran fiesta que los entrerrianos no deben dejar de conocer, por lo económica, por el nivel de artistas y por el marco único en plena playa, bailando y aplaudiendo bajo la luna con tu señora y tus hijos disfrutando a la par, muy raro para los tiempos que se viven, excelente fiesta que recupera la histórica y que será la fiesta en años venideros, así lo creemos desde esta pagina